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domingo, 4 de septiembre de 2011 | By: Luis Alberto Medina Huamaní

Más información, menos conocimiento Por: Mario Vargas Llosa


Tomado de La República:
¿Era usted un ávido lector hasta que un día descubrió la Internet y de pronto dejó de sentir el papel entre sus manos para sentarse horas de horas frente a una pantalla de una computadora? Si lo es, entonces no se puede perder hoy domingo la columna Piedra de Toque, del Nobel Mario Vargas Llosa, cuyo solo título "Más información, menos conocimiento", dice todo.

Más información, menos conocimiento
Por: Mario Vargas Llosa
Nicholas Carr estudió Literatura en Dartmouth College y en la Universidad de Harvard y todo indica que fue en su juventud un voraz lector de buenos libros. Luego, como le ocurrió a toda su generación, descubrió el ordenador, el Internet, los prodigios de la gran revolución informática de nuestro tiempo, y no sólo dedicó buena parte de su vida a valerse de todos los servicios online y a navegar mañana y tarde por la red; además, se hizo un profesional y un experto en las nuevas tecnologías de la comunicación sobre las que ha escrito extensamente en prestigiosas publicaciones de Estados Unidos e Inglaterra.
Un buen día descubrió que había dejado de ser un buen lector, y, casi casi, un lector. Su concentración se disipaba luego de una o dos páginas de un libro, y, sobre todo si aquello que leía era complejo y demandaba mucha atención y reflexión, surgía en su mente algo así como un recóndito rechazo a continuar con aquel empeño intelectual. Así lo cuenta: “Pierdo el sosiego y el hilo, empiezo a pensar qué otra cosa hacer. Me siento como si estuviese siempre arrastrando mi cerebro descentrado de vuelta al texto. La lectura profunda que solía venir naturalmente se ha convertido en un esfuerzo”.
Preocupado, tomó una decisión radical. A finales de 2007, él y su esposa abandonaron sus ultramodernas instalaciones de Boston y se fueron a vivir a una cabaña de las montañas de Colorado, donde no había telefonía móvil y el Internet llegaba tarde, mal y nunca. Allí, a lo largo de dos años, escribió el polémico libro que lo ha hecho famoso. Se titula en inglés The Shallows: What the Internet is Doing to Our Brains y, en español: Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus, 2011). Lo acabo de leer, de un tirón, y he quedado fascinado, asustado y entristecido.
Carr no es un renegado de la informática, no se ha vuelto un ludita contemporáneo que quisiera acabar con todas las computadoras, ni mucho menos. En su libro reconoce la extraordinaria aportación que servicios como el de Google, Twitter, Facebook o Skype prestan a la información y a la comunicación, el tiempo que ahorran, la facilidad con que una inmensa cantidad de seres humanos pueden compartir experiencias, los beneficios que todo esto acarrea a las empresas, a la investigación científica y al desarrollo económico de las naciones.
Pero todo esto tiene un precio y, en última instancia, significará una transformación tan grande en nuestra vida cultural y en la manera de operar del cerebro humano como lo fue el descubrimiento de la imprenta por Johannes Gutenberg en el siglo XV que generalizó la lectura de libros, hasta entonces confinada en una minoría insignificante de clérigos, intelectuales y aristócratas. El libro de Carr es una reivindicación de las teorías del ahora olvidado Marshall McLuhan, a quien nadie hizo mucho caso cuando, hace más de medio siglo, aseguró que los medios no son nunca meros vehículos de un contenido, que ejercen una solapada influencia sobre éste, y que, a largo plazo, modifican nuestra manera de pensar y de actuar. McLuhan se refería sobre todo a la televisión, pero la argumentación del libro de Carr y los abundantes experimentos y testimonios que cita en su apoyo indican que semejante tesis alcanza una extraordinaria actualidad relacionada con el mundo del Internet.
Los defensores recalcitrantes del software alegan que se trata de una herramienta y que está al servicio de quien la usa y, desde luego, hay abundantes experimentos que parecen corroborarlo, siempre y cuando estas pruebas se efectúen en el campo de acción en el que los beneficios de aquella tecnología son indiscutibles: ¿quién podría negar que es un avance casi milagroso que, ahora, en pocos segundos, haciendo un pequeño clic con el ratón, un internauta recabe una información que hace pocos años le exigía semanas o meses de consultas en bibliotecas y a especialistas? Pero también hay pruebas concluyentes de que, cuando la memoria de una persona deja de ejercitarse porque para ello cuenta con el archivo infinito que pone a su alcance un ordenador, se entumece y debilita como los músculos que dejan de usarse.
No es verdad que el Internet sea sólo una herramienta. Es un utensilio que pasa a ser una prolongación de nuestro propio cuerpo, de nuestro propio cerebro, el que, también, de una manera discreta, se va adaptando poco a poco a ese nuevo sistema de informarse y de pensar, renunciando poco a poco a las funciones que este sistema hace por él y, a veces, mejor que él. No es una metáfora poética decir que la “inteligencia artificial” que está a su servicio, soborna y sensualiza a nuestros órganos pensantes, los que se van volviendo, de manera paulatina, dependientes de aquellas herramientas, y, por fin, en sus esclavos. ¿Para qué mantener fresca y activa la memoria si toda ella está almacenada en algo que un programador de sistemas ha llamado “la mejor y más grande biblioteca del mundo”? ¿Y para qué aguzar la atención si pulsando las teclas adecuadas los recuerdos que necesito vienen a mí, resucitados por esas diligentes máquinas?
No es extraño, por eso, que algunos fanáticos de la Web, como el profesor Joe O’Shea, filósofo de la Universidad de Florida, afirme: “Sentarse y leer un libro de cabo a rabo no tiene sentido. No es un buen uso de mi tiempo, ya que puedo tener toda la información que quiera con mayor rapidez a través de la Web. Cuando uno se vuelve un cazador experimentado en Internet, los libros son superfluos”. Lo atroz de esta frase no es la afirmación final, sino que el filósofo de marras crea que uno lee libros sólo para “informarse”. Es uno de los estragos que puede causar la adicción frenética a la pantallita. De ahí, la patética confesión de la doctora Katherine Hayles, profesora de Literatura de la Universidad de Duke: “Ya no puedo conseguir que mis alumnos lean libros enteros”.
Esos alumnos no tienen la culpa de ser ahora incapaces de leer La Guerra y la Paz o el Quijote. Acostumbrados a picotear información en sus computadoras, sin tener necesidad de hacer prolongados esfuerzos de concentración, han ido perdiendo el hábito y hasta la facultad de hacerlo, y han sido condicionados para contentarse con ese mariposeo cognitivo a que los acostumbra la red, con sus infinitas conexiones y saltos hacia añadidos y complementos, de modo que han quedado en cierta forma vacunados contra el tipo de atención, reflexión, paciencia y prolongado abandono a aquello que se lee, y que es la única manera de leer, gozando, la gran literatura. Pero no creo que sea sólo la literatura a la que el Internet vuelve superflua: toda obra de creación gratuita, no subordinada a la utilización pragmática, queda fuera del tipo de conocimiento y cultura que propicia la Web. Sin duda que ésta almacenará con facilidad a Proust, Homero, Popper y Platón, pero difícilmente sus obras tendrán muchos lectores. ¿Para qué tomarse el trabajo de leerlas si en Google puedo encontrar síntesis sencillas, claras y amenas de lo que inventaron en esos farragosos librotes que leían los lectores prehistóricos?
La revolución de la información está lejos de haber concluido. Por el contrario, en este dominio cada día surgen nuevas posibilidades, logros, y lo imposible retrocede velozmente. ¿Debemos alegrarnos? Si el género de cultura que está reemplazando a la antigua nos parece un progreso, sin duda sí. Pero debemos inquietarnos si ese progreso significa aquello que un erudito estudioso de los efectos del Internet en nuestro cerebro y en nuestras costumbres, Van Nimwegen, dedujo luego de uno de sus experimentos: que confiar a los ordenadores la solución de todos los problemas cognitivos reduce “la capacidad de nuestros cerebros para construir estructuras estables de conocimientos”. En otras palabras: cuanto más inteligente sea nuestro ordenador, más tontos seremos.
Tal vez haya exageraciones en el libro de Nicholas Carr, como ocurre siempre con los argumentos que defienden tesis controvertidas. Yo carezco de los conocimientos neurológicos y de informática para juzgar hasta qué punto son confiables las pruebas y experimentos científicos que describe en su libro. Pero éste me da la impresión de ser riguroso y sensato, un llamado de atención que –para qué engañarnos– no será escuchado. Lo que significa, si él tiene razón, que la robotización de una humanidad organizada en función de la “inteligencia artificial” es imparable. A menos, claro, que un cataclismo nuclear, por obra de un accidente o una acción terrorista, nos regrese a las cavernas. Habría que empezar de nuevo, entonces, y a ver si esta segunda vez lo hacemos mejor.
Fuente:
http://www.larepublica.pe/31-07-2011/piedra-de-toque-mas-informacion-menos-conocimiento-por-mario-vargas-llosa

martes, 30 de agosto de 2011 | By: Luis Alberto Medina Huamaní

El PERRO DEL HORTELANO, EL PERRO DEL NEOLIBERALISMO Y EL… ¡LOBO!: visto bueno a un mes del nuevo gobierno

Y… ¿dónde está el Lobo?

El 2006 se eligió a Alan García presidente de la República, para evitar el gobierno de un Ollanta Humala muy radical para los gustos contemporáneos de ciertos sectores.  Dicho de una manera más directa, sin eufemismos: quienes votaron por Alan García creían haber salvado al Perú y a la democracia de un gobierno humalista. La historia ha dado un giro: el lobo que tanto intentaron evitar -orquestando una guerra sucia de desprestigio, manipulación y odios- está ahora en el gobierno. ¿Y el cataclismo político-económico que anunciaron? Nada ha ocurrido que lamentar; por el contrario hay signos positivos de voluntad y decisión, al menos en ciertos asuntos neurálgicos de la campaña presidencial.


Quienes se rasgaban las vestiduras y echaban el grito al cielo, los alarmistas, antichavistas, etc.,  se muestran prudentes y hasta entusiastas en su mayoría; la prensa derechista, y la misma derecha cavernaria y recalcitrante -anticuada como ninguna- se muestra con prudencia… ¿Qué ha ocurrido que les ha hecho cambiar de actitud? ¿Por cuánto tiempo? No lo sabemos. Ya saldrán y soltarán a sus pasquines. Mientras tanto, intentemos un recuento de lo bueno, lo malo y lo feo: a treinta días del gobierno, ya podemos hacer algún balance, aún con el riesgo de apresurar opiniones.


LO BUENO: El milagro, o los milagros tienen fecha y nombre propios: el gobierno que tanto temían se va conduciendo  con moderación, prudencia  y cautela. Ha dado muestras de buena  voluntad y decisión política para cumplir con los compromisos ideados en la Hoja de Ruta. La presentación del programa de gobierno ante el Congreso por el gabinete Lerner ha sido aceptada, aplaudida  por casi todos los sectores (a excepción, claro está, de los 33 congresistas fujimoristas que se abstuvieron de voto y opinión… ).  No es para menos. La aprobación de la Ley de la Consulta Previa  a las comunidades campesinas y amazónicas es una muestra de esa buena voluntad política que exigían las poblaciones más afectadas, víctimas del anterior gobierno proempresarial de Alan García.  El gravamen sobre las utilidades extraordinarias que permitirá recaudar 3 mil  millones de soles anuales extras es un gran logro: producto de la capacidad negociadora y asertiva del gabinete Lerner: todos estamos de acuerdo.


La meta original era lograr que las empresas mineras paguen 5 mil millones de soles anuales: no se logró, pero vaya que es un avance: un gran salto hacia el futuro. Estos recursos extras en la caja fiscal servirán para llevar a cabo  los programas sociales (lucha contra la pobreza, la desnutrición,  el crimen organizado, etc.).  Estos avances significativos muestran cómo el Estado puede ejercer su función reguladora y fiscalizadora (no solo para  “pasar el sombrero” a las empresas privadas). Con voluntad y decisión política, el crecimiento económico y el cambio con inclusión social en beneficio de las mayorías serán posibles.  El gobierno debe ejercer su función de gobernante. Sigamos por ese camino.
Fuente: Ministerio de Energía y Minas
LO MALO: Hay signos de copamiento de personas de dudosa reputación o cercanos al Presidente. Si el gobierno quiere enfrentar a la corrupción, es decir si es ese su objetivo real (ojalá fuese así), tendría que evitar este tipo de nombramientos que no lo favorecen, de ninguna manera –más bien lo debilitan y le dan cuerda a los opositores, puritanos y oportunistas que están esperando que el lobo se conduzca por  la senda incorrecta–: no se explica el porqué, salvo si hay favores que pagar. 


Por otro lado,  tendremos el dinero, pero no hay aún propuestas claras, detalles de en qué y cómo se invertirá este dinero.  Necesitamos, entonces,  reformas, soluciones: no asistencialismo: solo así se podrá lograr un cambio institucional: un estado eficiente, autosuficiente y solvente; donde haya justicia social, equidad, educación de calidad, etc.  Se debe trabajar por lograr un Estado que genere confianza, que goce de solvencia y se caracterice por su  eficiencia.  ¿Se  invertirá en ciencia y tecnología? Faltan reformas en materia de educación, economía, justicia, seguridad nacional, salud; lucha contra la corrupción y el crimen organizado… Al respecto se ha dicho solo algunas frases y cifras demagógicas: ninguna propuesta clara… Tendremos los fondos, y ahora… ¿qué hacemos? ¿Cómo lo hacemos? Tarea para todos.


LO FEO: La inseguridad en el país es un asunto que preocupa y va en aumento. El gobierno de Alan García obtuvo muchos ceros de nota, pues se dedicó  a desfilar para las tribunas y las cámaras, a favor de la empresa privada;  antes que trabajar en función de las necesidades de las mayorías, en lugar de     luchar contra el lastre social llamado inseguridad y delincuencia. Pasó el sombrero a las sobreganancias mineras, para ello ideó el Óbolo Voluntario, con lo cual logró recaudar menos de 3 mil millones de soles en cinco años (hoy se recaudará 3 mil millones  de oles anuales y 15 mil millones de soles al finalizar el lustro). ¿Se imaginan cuántos hospitales, escuelas, carreteras, trenes… cuánto se hubiese avanzado en materia de inversiones e inclusión social con esa cantidad de dinero? … Pero no, en el gobierno alanista, había que  pasarle paño y sombrero a los empresarios que eran intocables, no se les podía espantar con impuestos, ni mucho menos con renegociaciones… que se espantaría las inversiones privadas, y el Perú "avanzaba"...Don Alan se burló así de los ciudadanos, de las mayorías (ciudadanos de segunda categoría); para engrosar sus arcas... Nos dejó en cambio, el Cristo de lo Robado, el Tren inconcluso, baguazos, chalazos, arequipazos, etc. Durante su gobierno, el perro del hortelano tenía la culpa de todo y el perro del neoliberalismo se paseaba con los empresarios, a sus anchas, arrastrando su colosal ego...


Por otro lado, Alejandro Toledo dio un salto al vacío al no saber hacer una campaña convincente, llena de reformas claras y precisiones en materia de justicia, inclusión social, seguridad. Cayó, por el contrario, en los dimes y diretes y pecó de soberbia… ahora está casi despintada su presencia en el gobierno.  


Finalmente, y en resumidas cuentas,  a treinta días de gobierno, ya podemos decir que se nos intentó imponer, en primer lugar, un gobierno ppkcista (seguramente diez veces más proempresarial que Alan García, lo que hubiese significado más conflictos sociales); y como no se pudo (ni con la cogida de genitales para el “sube, sube, PPK”), se nos intentó imponer un gobierno fujimorista, neoliberal y ultraderechista (con todo lo que implica y lo que significó el fujimorato para el país y el mundo: seguramente hoy el chino y sus compinches ya estuviesen libres): nos alegramos de que no sea así.
Por último, alguien tendría que preguntarle al ex presidente de la República, ¿por qué las muertes de Bagua, Chala, Tía María, Puno, por mencionar algunos casos? Habría que preguntarle, ¿qué opina de este logro del gobierno actual que a él nunca le interesó?: señor ex presidente de la República: la plata no viene sola, se negocia, se consigue, se busca, se logra; pero para eso se necesita voluntad y decisión política. 

lunes, 29 de agosto de 2011 | By: Luis Alberto Medina Huamaní

Carta a las izquierdas - Por: Boaventura de Sousa Santos.



Valioso e interesantísimo artículo: las izquierdas, definitivamente deben redefinirse y responder a la pregunta ¿qué significa izquierda en estos tiempos modernos? Hay una necesidad de adaptarse a los tiempos modernos... la izquierda no puede seguir con el mismo discurso de antaño... Es hora de que la izquierda, al menos la militante, haga lo que tenga que hacer para seguir siendo una alternativa interesante, novedosa, conveniente a los intereses actuales de las naciones. Les dejo el artículo de Boaventura de Sousa Santos.
No pongo en duda la existencia de un futuro para las izquierdas, pero su futuro no será una continuación lineal de su pasado. Definir aquello que las izquierdas tienen en común equivale a responder a la pregunta: ¿qué es la izquierda? La izquierda es un conjunto de posiciones políticas que comparten el ideal de que todos los seres humanos tienen el mismo valor y constituyen el valor supremo. Este ideal es puesto en duda siempre que hay relaciones sociales de poder desigual, es decir, de dominación. En este caso, algunos individuos o grupos satisfacen algunas de sus necesidades transformando a otros individuos o grupos en medios para sus fines. El capitalismo no es la única fuente de dominación, aunque es una fuente importante.

Las diferentes formas de entender este ideal han provocado varias divisiones. Las principales han surgido de respuestas opuestas a las preguntas siguientes. ¿Puede el capitalismo ser reformado con el fin de mejorar la suerte de los dominados o esto sólo es posible más allá del capitalismo? ¿La lucha social debe ser conducida por una clase (la clase obrera) o por diferentes clases o grupos sociales? ¿Debe llevarse a cabo dentro de las instituciones democráticas o fuera de ellas? ¿El Estado, en sí mismo, es una relación de dominación o puede ser movilizado para combatir las relaciones de dominación?

Definir aquello que las izquierdas tienen en común equivale a responder a la pregunta: ¿qué es la izquierda? La izquierda es un conjunto de posiciones políticas que comparten el ideal de que todos los seres humanos tienen el mismo valor y constituyen el valor supremo. 

Las respuestas opuestas a estas preguntas estuvieron en el origen de violentas divisiones. En nombre de la izquierda se cometieron atrocidades contra la izquierda; pero, en su conjunto, las izquierdas dominaron el siglo XX (a pesar del nazismo, el fascismo y el colonialismo) y el mundo se volvió más libre e igual gracias a ellas. Este corto siglo de todas las izquierdas terminó con la caída del Muro de Berlín. Los últimos treinta años se han caracterizado, por un lado, por una gestión de ruinas e inercias y, por el otro, por la emergencia de nuevas luchas contra la dominación, con otros actores y lenguajes que las izquierdas no pudieron entender.
Mientras tanto, libre de las izquierdas, el capitalismo volvió a mostrar su vocación antisocial. Vuelve a ser urgente reconstruir las izquierdas para evitar la barbarie. ¿Cómo recomenzar? Con la aceptación de las siguientes ideas:
1) El mundo se ha diversificado y la diversidad se ha instalado dentro de cada país. La comprensión del mundo es mucho más amplia que la comprensión occidental del mundo; no hay internacionalismo sin interculturalismo.
2) El capitalismo concibe la democracia como un instrumento de acumulación; si es necesario, la lleva a la irrelevancia y, si encontrara otro instrumento más eficiente, prescindiría de ella (el caso de China). La defensa de la democracia de alta intensidad es la gran bandera de las izquierdas.
3) El capitalismo es amoral y no entiende el concepto de dignidad humana; su defensa es una lucha contra el capitalismo y nunca con el capitalismo (en el capitalismo, hasta las limosnas sólo existen como relaciones públicas).
4) La experiencia del mundo muestra que hay muchas realidades no capitalistas, guiadas por la reciprocidad y el cooperativismo, a la espera de ser valoradas como el futuro dentro del presente.
5) El siglo pasado reveló que la relación de los humanos con la naturaleza es una relación de dominación contra la que hay que luchar; el crecimiento económico no es infinito.
6) La propiedad privada sólo es un bien social si es una entre varias formas de propiedad y todas están protegidas; hay bienes comunes de la humanidad (como el agua y el aire).
7) El corto siglo de las izquierdas fue suficiente para crear un espíritu igualitario entre los seres humanos que se distingue en todas las encuestas; éste es un patrimonio de las izquierdas que ellas mismas están dilapidando.
El capitalismo necesita de otras formas de dominación para florecer (del racismo al sexismo y la guerra) y todas deben ser combatidas.
9) El Estado es un animal extraño, mitad ángel, mitad monstruo, pero sin él muchos otros monstruos andarían sueltos, insaciables en busca de ángeles indefensos. Mejor Estado, siempre; menos Estado, nunca.
Con estas ideas seguirán siendo varias las izquierdas, aunque ya no es probable que se maten las unas a las otras y es posible que se unan para detener la barbarie que se aproxima
viernes, 26 de agosto de 2011 | By: Luis Alberto Medina Huamaní

GRUPO PARASOMNIA REINICIA EL CICLO DE RECITALES “POEMAS DEL JUEVES”


El jueves 25 del presente mes, en la Biblioteca Municipal Manuel Beingolea, en Barranco, el Grupo Parasomnia dio apertura a la Segunda Temporada de Recitales “Poemas del Jueves” con una acto cultural en el que hubo recital poético y musical.
La invitada especial para esta noche fue Miriam R. Krüger, radicada en Luxemburgo; quien dio inicio a este acto cultural de inauguración leyendo su poesía en lengua castellana y francesa. Acto seguido se presentó el poemario Jamás tanto cariño doloroso del poeta William Gonzales, presentado y comentado por los poetas Jhonny Barbieri y Miguel Ildefonso.

Les dejamos imágenes, reseñas y comentarios de este acto inaugural.



Palabras de inauguración y bienvenida:

Luis Alberto Medina:

Queridos amigos: 
 Esta noche les damos la bienvenida; agradecemos vuestra presencia y los recibimos calurosa y amigablemente. Les tendemos los brazos, las manos y el corazón, nos unimos a vuestros amores, a vuestras mentes, a vuestros dolores,  a vuestros sueños… porque  compartimos el arte de vivir  la vida y de amar la poesía, que nos hermana, que nos alimenta  y nos hace uno.


Hoy compartimos el soñar con un mundo distinto, más humano, más sensible, más llena de esperanzas, locuras; porque vivir es un arte, porque la vida es un poema.
Durante el primer semestre del presente año, queridos amigos, vimos desfilar, con valentía, generosidad, alegría, jueves tras jueves, a los poetas que nos deleitaron con su  arte poética. Aquí, en esta sala,  encontramos nuevos amigos, hermanos de las artes, humanos que escapan de la locura o se aproximan a ella.
Hoy, que es jueves, iniciamos una nueva etapa; con la venia de ustedes,  que nos honran con su presencia, iniciamos y damos por inaugurada la noche de los Jueves de Poesía. Sean todos muy bienvenidos.


Alfredo  Coello:
“Cuando los versos golpean como un martillo, traspasan el alma como esquinas”… Antes de escribir esta frase, me doy cuenta de las pretensiones de ella, del mensaje oculto de cada palabra, de su sentido y su propósito de continuar creyendo en los libros y en los versos.
Cuando culminamos la primera temporada del ciclo de recitales “Poemas del Jueves”, a finales del mes de julio, nos marchábamos con muchas interrogantes y preocupaciones.
Luego de haber  terminado el último recital, nos reunimos, casi patológicamente, para fijar la nueva agenda y ajustar los detalles que en la primera temporada nos habían creado monstruos íntimos.
Lo primero que nos preocupaba era si este recinto seguiría cobijando a la poesía, silenciosamente, a pesar del ruido. Hoy, agradecemos a la Municipalidad de Barranco y a su gerente cultural, el poeta Luis La Hoz, que generosamente, volvieron a entregarnos la confianza ya depositada en la primera temporada.
La poesía, entonces, como una red invisible, empezó a reunir a sus actores, que llegaban animosamente a querer sumarse a este vicio que no se cura con los años y en el cual estamos enredados para siempre.
Lo que pasará a partir de hoy es un misterio, pues está escondido en cada poema y en cada uno de los que aquí nos visiten. Lo que sí es indudable es el amor por este arte, que es el componente central del grupo Parasomnia y por lo cual el teclado del ordenador, los papeles tachados y la vida allá afuera se han convertido en nuestra travesía de vida, que llena nuestros días y noches.
Como decía el poeta Octavio Paz: “La poesía no tiene ni nombre / ni fecha / ni escuela / ella también es un árbol y una isla / una conciencia que despierta”.

“Inaugurar siempre trae nuevos miedos
también dolores y heridas que faltan aprender.
Para nosotros inaugurar es dejar correr 
el incontenible río de ideas que nos acompañan
es abrazar a todo aquel que trae su sangre translúcida a nuestra arena 
es asombrarnos del corazón del otro
es asombrarnos de la nube de nervios / que aparece en los rostros
es abrazarnos letra a letra
vocal con vocal
en la certidumbre de nuestros versos”. (Alfredo Coello).

Bienvenidos a la segunda temporada.


lunes, 8 de agosto de 2011 | By: Luis Alberto Medina Huamaní

¿A DOCE DÍAS DEL CAMBIO DE MANDO: “honestidad es la diferencia”?

"Primero vinieron a buscar a los/ comunistas y no dije nada porque yo no era comunista/. Luego vinieron por los / judíos y no dije nada porque yo no era/ judío./ Luego vinieron por los sindicalistas/ y no dije nada porque yo no/ era sindicalista./ Luego vinieron por los/ católicos y no dije nada porque yo era/ protestante./ Luego vinieron por mí pero,/ para entonces, ya no quedaba nadie que/ dijera nada".
Martin Niemöller(1892-1984)

 Pastor protestante encarcelado por los nazis desde 1937 a 1945



¿Los días felices se terminaron para los lobistas y la derecha cavernaria? Nos preguntamos a doce días de la asunción del nuevo gobierno. Los días que sucedieron a la segunda vuelta fueron poco más que aburridas, salvo la especulación, el “temor” de cierto sector empresarial, presiones por parte de la prensa que se había asociado con el fujimorismo; cierto aire de incertidumbres y el escandalete en torno al Presidente electo, provocada por el caso Alexis Humala. En fin, son estas historias ya venidas a menos. Ahora estamos viviendo una realidad que nos concierne a todos: el panorama político actual.

El circo de chanchos, vacas y brujas que gestaron en el Congreso el 28 de Julio contrastó con el posterior mensaje presidencial que destacó por su tono conciliador y, seguramente (para decepción de propios y extraños), nada provocador ni mucho menos transgresor (salvo el episodio de la mención a la Constitución de 1979) que provocó el vergonzoso escándalo de la bancada fujimorista que terminó con la sanción de la congresista Martha Chávez. Este acto circense contrastó, también, con la fiesta popular que se vivió en las calles limeñas, principalmente en el Centro Histórico que se vistió de colores vivos de todos los rostros del Perú con un pasacalle multicolor y polifónico en homenaje al nuevo gobierno y, por la noche, una verbena popular nutrida de muchedumbres sedientas de este fervor nacional.

El gobierno que se instaura en el poder encuentra un país que se ve amenazada por la crisis económica mundial y algo fragmentado en sí mismo: polarizado en dos mitades; por esto mismo, tiene un enorme reto: cumplir con las promesas electorales, enfatizar su lucha por disminuir las brechas económicas (menos pobreza, menos discriminación, menos corrupción; más igualdad, más justicia, más educación). Deberá generar un gobierno de concertación que promueva el bienestar general (que todavía no se ve: lo observamos muy débil, nada decisivo; tal vez con cierta incapacidad para liderar, dialogar y lograr un consenso y una concertación nacionales).

Cambiar el modelo económico, mantener el crecimiento económico y trabajar por la inclusión social son algunos de los retos iniciales; por otro lado, construir los hospitales que hacen falta, las carreteras y los ferrocarriles que integren las regiones de norte a sur, de este a oeste; generar y lograr la integración económica, social y cultural; generar los mercados para los productores agrícolas. Evitar los baguazos mediante el diálogo en lugar de esperar que haya carreteras tomadas, muertos y heridos; garantizar el orden constitucional, las libertades, la independencia y la autonomía de las instituciones o entidades públicas y privadas, respetar las decisiones e independencia de los poderes del Estado, luchar contra la corrupción, porque la “diferencia de este gobierno será la honestidad”.

Todo esto a su tiempo, debidamente planificado, consensuado y sustentado, hasta allí todo va bien: el tiempo nos dirá si nos equivocamos o no; sin embargo, hay muchas críticas que viene recibiendo este gobierno a doce días de haber asumido el mando (¿ya nos vamos desgarrando las vestiduras?). Una serie de actitudes al parecer desatinadas han generado el malestar en cierto sector de la clase política y viene generando algún malestar en parte de la población. Nos referimos a casos como la designación de Eduardo Roy Gates (abogado defensor de los Sánchez Paredes, Rómulo León y los Sánchez Alayo) como Asesor Jurídico de Palacio de Gobierno y Adrián Villafuerte como asesor presidencial y su consecuente “militarización” del aparato de gobierno (Véase al respecto a Álvarez Rodrich: “Reclutadas, todos los hombres del presidente Ollanta Humala” y Fernando Rospigliosi: Aprendiz de montesinos”… ambos en el diario La República, 07/08/11).

Estemos atentos. No intentamos ser alarmistas y mucho menos agitadores: un ciudadano bien informado, crítico, vigilante y asertivo es lo que el país necesita… hacia ello apuntamos. Pero cabe lo siguiente: ¿será posible que quienes, desde la perspectiva de su profesionalismo defendieron a corruptos y narcotraficantes, asesoren debidamente, con imparcialidad, profesionalismo y ética al Presidente de la República en materia de lucha contra la corrupción, el narcotráfico y la inseguridad ciudadana? Nos preguntamos – si hay gato encerrado, tal vez sea mejor que lo descubramos ahora.
Por último, en nuestro país no se rinde cuentas. Sería un craso error, una caricia, un guiño al alanismo que amenaza con volver el 2016, no investigar los casos de corrupción y crímenes de lesa humanidad en el primer y segundo gobierno de Alan García: debe rendir cuentas, como todo funcionario público. Si se deja pasar por alto, o se comete algún tipo de error (quiero decir si este gobierno fracasa y se llena de corrupción, mediocridad, insania), entonces, el más beneficiado será Alan García y el aprismo: tendrá las puertas abiertas de par en par para hacerse del poder por tercera vez. Esperemos que ello no suceda: el hombre del ego colosal nunca más debe volver al poder y etc.

Notas: Aquí les dejo fotografías que retratan espontáneamente cada momento del colorido pasacalle que alegró el jirón de la Unión, la plaza San Martín y la plaza de Armas, el 28 de julio: http://luismedinaimagenes.blogspot.com/